lunes, 16 de mayo de 2016

"El Libro de los cinco anillos".- Miyamoto Musashi (1584-1645)


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Sobre el ritmo de las artes marciales

 "El ritmo es algo que existe en todo, pero los ritmos de las artes marciales en particular son difíciles de dominar sin ejercitar la práctica.
 El ritmo se manifiesta en el mundo en cosas como la danza y la música, las flautas y los instrumentos de cuerda. Todo esto son ritmos armoniosos.
 En el campo de las artes marciales existen ritmos y armonías en el tiro con arco, el tiro con armas de fuego e incluso en la equitación. En cualquier arte y en cualquier ciencia no debe ignorarse el ritmo.
 Existe incluso un ritmo en estar vacío.
 En la vida profesional de un guerrero existen ritmos para ascender de rango y ritmos para descender, ritmos de satisfacción y ritmos de frustración.
 En el campo del comercio existen ritmos para hacerse rico y ritmos para perder la propia fortuna.
 La armonía y la falta de armonía en el ritmo se presenta en todas las formas de la vida. Es imperativo distinguir cuidadosamente entre los ritmos de la floración y los ritmos de la decadencia de cada cosa específica.
 Son diversos los ritmos de las artes marciales. En primer lugar, conocer los ritmos correctos y comprender los ritmos erróneos y discernir los ritmos apropiados entre los ritmos grandes y pequeños, lentos y rápidos. Conocer los ritmos de las relaciones espaciales y los ritmos de inversión. Esos asuntos son especialidades de la ciencia marcial. A menos que entendáis estos ritmos de inversión, no podréis confiar en vuestro arte marcial.
 La forma de ganar una batalla según la ciencia militar es conocer los ritmos de los adversarios concretos y utilizar los ritmos que vuestros adversarios no esperan, produciendo ritmos sin formas a partir de ritmos de sabiduría.
 Con la ciencia de las artes marciales de nuestra escuela expuesta previamente se amplía la mente de forma natural mediante la práctica diligente día y noche; transmitiéndola al mundo como una ciencia colectiva e individual, pongo por escrito por primera vez estos cinco manuscritos titulados Tierra, Agua, Fuego, Aire y Vacío.
 Para las personas que quieran aprender mi ciencia militar, existen normas para el aprendizaje de este arte:
  • considerad lo que es correcto y verdadero
  • practicad y cultivad la ciencia
  • familiarizaos con las artes
  • conoced los principios del oficio
  • entended el perjuicio y el beneficio de cada cosa
  • aprended a ver cada cosa con exactitud
  • tomad conciencia de lo que no es obvio
  • sed cuidadosos incluso en los asuntos pequeños
  • no hagáis nada que sea inútil
 Hablando en general, la ciencia de las artes marciales debe practicarse teniendo estos principios en mente. En esta ciencia particular difícilmente podéis convertiros en maestros de las artes marciales a menos que podáis ver de inmediato en un contexto amplio. Una vez que hayáis aprendido este principio, no deberíais ser derrotados en ningún combate individual contra veinte o treinta adversarios.
 Ante todo, mantened las artes marciales en vuestro espíritu y trabajad diligentemente de una forma directa; entonces, podréis vencer con vuestras manos y también podréis derrotar a los demás viendo con vuestros ojos. Es más, cuando refinéis vuestra práctica hasta el punto de alcanzar la libertad de todo el cuerpo, podréis vencer a los demás por medio de vuestro cuerpo. Y puesto que vuestro espíritu está entrenado en esta ciencia, podréis también vencer a los demás por medio del espíritu. Cuando alcancéis este punto, ¿cómo podríais ser derrotados por los demás?"

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